Huit pintxos pour découvrir la Hondarribia médiévale
Del casco histórico a La Marina, la ciudad invita a descubrir sus monumentos, calles y sabores a través de ocho creaciones inspiradas en la cocina medieval.

Hondarribia. 27 de mayo de 2026. Hondarribia, una de las ciudades pioneras y de referencia en la reinterpretación contemporánea del pintxo medieval, vuelve a convertir su casco histórico, sus calles empedradas y su emblemático barrio de La Marina en el escenario de una experiencia gastronómica singular con una nueva edición de la Semana del Pintxo Medieval, que se celebra del 29 de mayo al 7 de junio. La propuesta invita a recorrer la ciudad “de pintxo en pintxo y de monumento en monumento”, uniendo patrimonio, historia y cocina en una ruta única por una de las villas medievales más bellas del Cantábrico.
La iniciativa, organizada por el Ayuntamiento de Hondarribia y por la Red de Ciudades y Villas Medievales a la que pertenece, reúne ocho establecimientos repartidos entre el recinto histórico y la zona portuaria, cada uno con una creación elaborada exclusivamente con ingredientes que ya existían en la Península Ibérica antes del descubrimiento de América. Así, durante diez días, vecinos y visitantes podrán saborear recetas inspiradas en la Edad Media mientras descubren algunos de los rincones más emblemáticos de la ciudad amurallada.
La experiencia puede comenzar atravesando la Puerta de Santa María, antigua entrada principal a la villa, para adentrarse en el corazón medieval de Hondarribia. Muy cerca, en Damarri kalea, el Batzoki presenta 'Bakailu Lore', una delicada combinación de migas de bacalao con coliflor de Hondarribia y huevo termal con toques de apio, creada por Ousman Sarr y Milagros Pimentel.

El recorrido continúa por Kale Nagusia, una de las arterias históricas de la ciudad, donde Tatapas propone 'Entre redes y trigales', un lingote de atún rojo sobre risotto de trigo sarraceno y hongos firmado por Adur Arrieta.

A pocos pasos, en Denda kalea, Danontzat apuesta por la imaginación y la mitología vasca con 'Lamiak arrautza', un pintxo inspirado en las lamiak, figuras legendarias unidas al agua y la naturaleza, reinterpretadas gastronómicamente por Gorka Irisarri.

En la Plaza de Armas, epicentro monumental de Hondarribia y presidida por el antiguo castillo de Carlos V, Mika ofrece 'El bocado medieval', una propuesta de carne especiada a la brasa sobre pan rústico con miel y mostaza dulce elaborada por Mikaela Pop.

En Gipuzkoa plaza, Badia presenta 'Altxa porru!', un pastel de puerro envuelto en papada ibérica sobre crema de champiñones creado por Maitetxu Roteta y Julieth Pinzón

El itinerario gastronómico desciende después hacia el barrio de La Marina, donde las fachadas coloridas y el ambiente marinero acompañan una segunda parte del recorrido.
En Zuloaga kalea, Enbata sorprende con 'Bola de dragón', una bola de arroz y panceta rellena de yema de huevo elaborada por José Benito Cabrera.

También en la zona portuaria, Itxaropena propone 'El bokado del vikingo', un brioche relleno de costilla de ternera a baja temperatura con mostaza y encurtidos firmado por Khristian Lijó.

El paseo concluye en Hondar con 'Delicia del reino', un milhojas de solomillo con manzana reineta creado por Trinidad Odriozola, una propuesta que resume el espíritu de esta edición, tradición, creatividad y una cuidada reinterpretación de la cocina medieval.
Hondarribia, una referencia de la cocina medieval en miniatura
Integrada en la Red de Ciudades y Villas Medievales y vinculada desde hace años al circuito internacional de pinchos y tapas medievales, Hondarribia se ha consolidado como una de las referencias de esta singular propuesta gastronómica, capaz de unir investigación histórica y creatividad culinaria.
La Semana del Pintxo Medieval vuelve así a convertir la ciudad en un destino especialmente atractivo para una escapada de fin de semana en la que patrimonio y gastronomía se dan la mano. La ruta permite recorrer el casco histórico amurallado, descubrir la Plaza de Armas, perderse entre las calles adoquinadas del centro y terminar junto al ambiente marinero de La Marina y la bahía de Txingudi.
Además del premio profesional al Mejor Pintxo Medieval, cuyo ganador representará a Hondarribia en el XVIII Concurso Internacional de Pinchos y Tapas Medievales de Valencia de Alcántara (Cáceres), el público volverá a tener un papel protagonista mediante el Premio del Jurado Popular. Los participantes podrán votar por su pintxo favorito y entrar en el sorteo de una degustación valorada en 50 euros en el establecimiento ganador.
Durante toda la semana, Hondarribia propone así una forma diferente de descubrir la ciudad: bocado a bocado, calle a calle y monumento a monumento.